Partamos de una base, si te la quieren robar, te la van a robar. Así, tal cual suena de tocapelotas. No puedes hacer nada por defenderte, ni si quiera tienes derecho a hacerlo. No hay revancha, solo impotencia y nunca darás con ese pajarete para hacer justicia, olvídalo, esa oportunidad no llegará. Solo si entiendes esto, estarás preparado para mandar el mensaje adecuado y disuasorio al personaje que haya puesto los ojos en ella: “Mi moto es difícil de robar y es mejor que busques otra. Lo siento por la otra, pero con la mía perderías mucho tiempo”

 

R6 Joquino

Pasé años para comprarme la moto de mis sueños, he tenido decenas de cacharros de todo tipo, pero solo había estrenado uno. El día que me lo entregaban, no podía dormir y no había día que esa diablura no me sacase una sonrisa. Mi Yamaha R6, modelo de 2008 versión americana, en llamas amarilla y negra, con línea completa Yoshimura en titanio…

Fue en el GP de Cheste 2009 y cometí varios de los peores errores que se pueden cometer. Ahora escribo esta entrada para intentar evitar que pases por lo que yo pasé. Porque una moto no debería ser tan vulnerable, un desgraciado no debería tener tan fácil arrebatarte tus sueños.

Lo primero, olvídate de aparcar tu moto en un lugar apartado donde nadie la vea. Cuanto más visible, más segura estará. Si no te fías del lugar donde has aparcado cuando sales por ahí, procura situarte donde puedas verla. En un restaurante o en cualquier otro establecimiento, aparcar cerca de la puerta o de las ventanas es una buena idea. Follón a tope, mientras mas follón, mejor. Un arañazo es una herida de guerra fácil de curar, nada comparado con perderla.

Lo segundo, meter tu moto en un garaje puede parecerte buena idea… de eso nada!! Los garajes son lugares solitarios donde los ladrones pueden tomarse su tiempo. En garajes siempre, siempre, anclada al suelo si es tu propia plaza. Si la dejas en garaje ajeno santíguate, ata la moto donde puedas, a una señal, un pivote, otro vehículo… cualquier objeto más pesado, lo que sea. Y si estás de viaje con varios compañeros, atar todas las motos en bloque. Muchos ladrones, utilizan furgonetas para cargarlas, coger dos o tres del tirón una a una, es coser y cantar.

Y lo tercero, alíate con la tecnología. Si hace muchos años tener una alarma era algo que no era muy usual por lo caro que resultaba, ahora puedes encontrar en el mercado decenas de ellas, alarmas sonoras que detectan el movimiento por el grado de inclinación de la misma, alarmas con GPS que te avisan de la localización de la moto… busca, seguro que encuentras una que se adapte a tu bolsillo.

Nosotros cometimos esos tres pecados capitales en Cheste, dejando la moto en un garaje, sin atar a las demás y sin GPS. Llegaron con un furgón y en un plis, nos dejaron a tres compañeros sin moto. Ahora lo tengo muy claro, se decantaron por lo fácil, por las que menos problemas les presentaban a la hora de ejecutar su plan. Decenas de miles de personas de fiesta y nuestras motos solas. Tuvieron todo el tiempo que quisieron.

Otro par de consejos importantes, no dejes nunca la documentación en el cofre, ni en la guantera, ni debajo del asiento. Las cerraduras de éstos son muy sencillas de abrir y en caso de robo no podremos presentar la denuncia sin la documentación oficial; además les estaremos facilitando “el papeleo” de cara a conseguir la legalización de ésta en su país de destino. Es un regalo para el ladrón.

Ponle el bloqueo siempre, utiliza una combinación entre bloqueo de pinza y los antirrobos en forma de “U”. Las pitones pueden servir también para atar la moto a un objeto inmovilizado como una papelera, una farola o un banco. No obstante la pitón es fácil de cortar con una cizalla, es mucho mejor comprar una cadena de acero reforzado especial para motocicletas.

Piensa siempre en la manera de dificultar la acción de los ladrones. Ponte en su lugar, ¿qué me resultaría molesto a la hora de robar mi vehículo? aplícalo.

Y recuerda, se solidario, si sospechas de una moto que pudiera ser robada, ves algo extraño o directamente eres testigo del robo de un vehículo … ¡llama a la policía! el próximo podrías ser tú.

 

Doctor Pirulo | Joaquín Marín Manjón