Después de un año y medio durísimo, sin contacto y sin reunirnos con toda la familia motera va tocando volver a encontrarse, contar batallitas y recordar buenos momentos. Con la ansiada inmunidad de rebaño a la vuelta de la esquina: Nosotros ponemos el sitio, y tu, pones las ganas.

Es difícil expresar o explicar con atino el vacío que a día de hoy sentimos, porque de lo que hablamos realmente es de sensaciones y eso, si no lo vives, no lo puedes transmitir. Va tocando recordar  los fuertes y duraderos lazos de amistad y el sentimiento de unión entre moteros. Disfrutar de ese hueco en la agenda para ir al encuentro de grandes compañeros, donde nos saludamos con entusiasmo en esos momentos de amistad y camaradería. Sin la moto, no hubiésemos conocido a tanta gente excepcional que hoy forma parte de nuestras vidas. Va tocando volver a conectar esos vínculos y tomarnos unas birras dejando pasar las horas por el puro placer de compartir el sentimiento de hermandad.

Hace 10 años, en 2011, inauguramos nuestra sede oficial, tras muchos años asistiendo a eventos organizados por otros compañeros, dimos nuestros primeros pasos con una cita que nunca olvidaremos, porque la respuesta nos dejó sin palabras. Echando la vista atrás y teniendo en cuenta las circunstancias actuales en las que vivimos nos pusimos manos a la obra.

¿Volver a empezar? ¡Claro que si! Pero esta vez sentimos que toca hacerlo fácil, sencillo, porque queremos estar con vosotros y compartir una jornada clásica, de las de toda la vida. Como aquel encuentro de hace diez años donde todos fuimos uno, un reencuentro sin macroescenarios ni complicaciones, porque lo que toca ahora es volver a compartir momentos en comunidad, como el día que inauguramos nuestra sede.

Para amenizar la velada nos dejamos de experimentos, en una buena «Matiné Motera» no puede faltar lo mejor de la música actual en plan ibicenco, House, Techno, EDM & Tech  y por supuesto una buena sesión de Remember. Nosotros ponemos el punto de encuentro, el 4 de septiembre de 11:00 a 23:00 horas, y una vez allí, los auténticos protagonistas serán los que tienen que ser, moteros con ganas de conocer gente y volver a ver a los de siempre, porque con la mano en el corazón toca confesar que os echamos de menos.