Caminando de la acampada al escenario principal con un temazo de Rammstein de fondo, el sol poniéndose sobre el horizonte y una placentera brisa en la cara me hice a mi mismo esta reflexión: “esto no tiene precio”. Era sábado por la tarde y lo mejor todavía estaba por llegar.

 

Durante una muy breve conversación al cruzarme con Mariano y Mayte la tarde/noche del viernes coincidimos en que había muchas motos, mas que en años anteriores y aquello no estaba mas que empezando. La caseta de inscripciones era un río de personas y aunque algunos medios hablaban de 15.000 inscritos durante el fin de semana, la cifra final tendría que rondar o superar los 30.000. Yo llegué el Viernes a las 8 de la tarde y mi inscripción ya era la 13.238.

Llegados de todas partes, estuvimos hablando con irlandeses, franceses, gente llegada desde todos los puntos de la geografía española, italianos, holandeses… Miles de fieles que conociendo esta cita, no dudan un segundo en parar su rutina y pegarse una buena kilometrada para vivir esta concentración. Quien la conoce sabe de lo que hablo, quién no, debe marcarlo en rojo en su agenda y asistir al menos una vez en la vida. Una experiencia única, la que cada año reúne en Faro a millares de personas para disfrutar de la mayor convocatoria de Europa.

Olvídate de un evento de locura, del estrés, de andar de acá para allá como pollo sin cabeza. Faro son vacaciones, desconexión, aparcar los problemas cotidianos, de familia, de trabajo… El mundo se para y cambia su ritmo desde el mismo momento en el que te pones el casco para hacer el viaje de ida. Apaga el móvil y disfruta tranquilamente de la gastronomía de la ciudad y su playa durante el día, hay tiempo para todo, consejo: NO TENGAS PRISA POR NADA, RELÁJATE!!

Foto edición 2011 / 30 Aniversario / Iron Maiden

Al atardecer, adéntrate en sus espectáculos de fuegos artificiales, pasea, disfruta de la exposición de constructores y su espectacular entrega de premios en el escenario principal, donde hay auténticas maravillas para todos los gustos con una puesta en escena brutal. Deambula hasta que por inercia llegue la hora de los conciertos en un escenario sin nada que envidiar al de ningún festival de música importante. La música sube el tono en cada actuación y  los striptease que se dan entre los cambios de grupo son todo una obra de arte, dignos de admirar. En Faro nada es vulgar, todo está coordinado a la perfección y ejecutado con la maestría y profesionalidad de casi 40 años de experiencia.

 

Diego Soriano | Presidente del C.D. Motonavo