Caminando desde la acampada dirección al escenario principal mientras sonaba el mejor metal internacional, con el sol de frente poniéndose sobre el horizonte, una placentera brisa en la cara paseando entre miles de moteros y flotando sobre la mayor sensación de relajación y felicidad, me hice a mi mismo esta reflexión, “esto no tiene precio”. Era sábado por la tarde y lo mejor todavía estaba por llegar.

Hablando durante una muy breve conversación al cruzarme con Mariano y Mayte la noche de antes (que de esto saben mas que yo de aquí al infinito) coincidimos en que había muchas motos, mas que en años anteriores, pero la cosa estaba un poco descafeinada… nada mas lejos de la realidad, aquello no estaba mas que empezando y por si aún no había suficientes moteros en ningún momento la caseta de inscripciones cesó de recibir a gente. Todavía era temprano. Algunos medios en el día de hoy ya hablan de 15.000 moteros… me parece de risa, yo llegué el Viernes a las 8 de la tarde y mi inscripción era la número 13.238, la cifra final tiene que rondar o superar los 30.000 inscritos.

Moteros llegados de todas partes, estuvimos hablando con irlandeses, franceses, gente llegada desde todos los puntos de la geografía española, italianos, holandeses… gente que conociendo esta cita no duda un segundo en parar su rutina y pegarse la kilometrada que sea pertinente por vivir esta concentración. Sus actuaciones, el concurso de constructores, la música en vivo, disfrutar de la ciudad, de su playa, de su gastronomía, de una experiencia única, la que cada año reúne en Faro a miles de personas para disfrutar de la mayor convocatoria motera de Europa.

Y ¿cuanto vale el viaje? ¿Cuánto vale la inscripción? ¿Qué te dan con la inscripción? ¿cuanto valen las consumiciones? ¿es muy caro comer allí? ¿los hoteles son caros?… bla bla bla bla… el valor de las cosas no se mide en €uros, se mide en sensaciones, en vivir experiencias, compartir con los demás, conocer gente nueva, volver a encontrarte con gente a la que compartiste grandes momentos y mientras sigas intentando valorarlo en €uros se te escapan todas esas cosas, se te escapa el tiempo y el tiempo nadie lo puede parar, nadie lo puede comprar.

Te voy a decir lo que vale Faro de verdad. Olvídate de un evento de locura, del estrés, de andar de acá para allá como pollo sin cabeza. Faro son vacaciones, desconexión, aparcar los problemas cotidianos, de familia, de trabajo… El mundo se para y cambia su ritmo desde el mismo momento en el que te pones el casco para hacer el viaje de ida. Apaga el móvil y disfruta tranquilamente de la gastronomía de la ciudad y su playa durante el día con tus compañeros, el día es muy largo y hay tiempo para todo, consejo: NO TENGAS PRISA POR NADA, RELÁJATE!!

Al caer el Sol, tras cenar tranquilamente, adéntrate en el ambiente, sus carpas, sus espectáculos de fuegos artificiales, pasea, deambula hasta que llegue la hora de acercarse al escenario principal, disfruta de la exposición de constructores donde hay auténticas maravillas para todos los gustos, sigue paseando, hasta que por inercia llegue la hora de los conciertos. Un escenario principal enorme, sin nada que envidiar al de ningún festival de música importante, donde la música va subiendo el tono en cada concierto y donde los striptease que se dan en los cambios de grupo, son todo una obra de arte, dignos de admirar, en faro nada es vulgar, todo está coordinado a la perfección y ejecutado con la maestría y profesionalidad de 36 años de experiencia.

Hay cosas que no se pueden valorar en €uros, así que si aún te sigues preguntando ¿cuanto vale faro? La respuesta es fácil, lo que necesitas es vivirlo, porque quien lo tiene como experiencia sabe que no tiene precio. Quién todavía por lo que sea no haya podido hacerlo, tiene que marcarlo en su agenda, porque es obligatorio vivir esta concentración motera. Para los que la han vivido, por favor, corregidme si no es así.

Saludos, Diego Soriano.